Aire Ciudadano no nació de un laboratorio, sino de una queja. Este es el recorrido del proyecto en ocho años, contado con lo que quedó registrado: 324 publicaciones, una red que empezó con dos sensores y una campaña de acompañamiento a la ciencia ciudadana.
2017
El proyecto empieza documentando un problema
Mayo de 2017: Aire Ciudadano arranca publicando «Fallas en la red oficial de Calidad del Aire bogotana». El punto de partida no es un sensor, es una denuncia documentada: la red oficial no mide lo que la ciudad necesita medir.
2018
Nace la red ciudadana
En febrero, dos sensores económicos conectados por wifi envían la primera red en tiempo real de PM2.5, PM10 y temperatura. En mayo y septiembre hay intervenciones en el Congreso de la República y en audiencias públicas. En octubre se hace el primer taller de construcción de sensores CanAirIO y se miden por primera vez los efectos del TransMilenio. Es el año más intenso: 58 artículos.
2019 · 2020
La red se consolida
La red crece hasta convertirse en una estructura estable de medición continua. Entre marzo de 2019 y abril de 2020 se concentran los meses más densos de la bitácora, con campañas de medición callejera que documentan el efecto de vehículos pesados, y la pandemia de 2020 obliga a medir también la calidad del aire en interiores.
2021
Validación científica y medición de CO₂
En marzo se intercompara el medidor de referencia TSI Q-Track con sensores de bajo costo (Sensirion, Winsen, Cubic y Aranet 4): el primer paso para demostrar que un sensor barato puede ser confiable. El mismo mes nace el medidor LibreCO2, con su guía de armado pensada para colegios y comercio, y se publica el proceso de programación con Android. En mayo, con #SensoresSolidarios, se inicia la medición de ventilación en salones y laboratorios de ingeniería de la UNAL. En octubre se realiza el taller presencial «haz tu propio sensor de PM2.5» (CASAP VIII). 61 artículos: el año más prolifico.
2022
Aire en tiempos de pandemia
El año más silencioso en publicaciones y el más intenso en trabajo de campo: mediciones de CO₂ en casas, transporte y espacios cerrados para entender cómo se comportaba el aire cuando la ciudad se detuvo.
2023
Reconocimiento internacional
En febrero un sensor AireCiudadano llega a la Antártida, a la base del profesor Julio Escudero en Chile, para medir el aire en un lugar donde no hay red oficial. En marzo la red AireCiudadano es aceptada e incorporada a AQICN, el mapa más completo del mundo. También en febrero se analiza el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, que no trata el tema de calidad del aire.
2024
Contraste con la red oficial
En diciembre, doce sensores AireCiudadano permanecen varios meses en la estación oficial de Ferias para intercompararse y ajustarse. Es el argumento que faltaba: los datos ciudadanos, contrastados contra una estación de referencia, son confiables. También en diciembre se instala un nuevo sensor fijo en la Antártida.
2025
Una red viva y abierta
La red llega a más de 250 estaciones reportando simultáneamente. Cada minuto, los datos de PM2.5, PM10, temperatura y humedad de toda la red llegan al portal de datos abiertos y se pueden consultar sin registro ni costo.
El proyecto sigue abierto
Todo lo que hemos medido está en esta web y en el portal de datos abiertos. Si quieres sumar un sensor, organizar un taller o simplemente mirar los datos de tu barrio, hay un lugar para empezar.
